Limpieza Fachadas

El porqué de la limpieza

La contaminación medio-ambiental, con sus tres tipos de contaminantes (sólidos, líquidos y gaseosos) modifican el comportamiento de los materiales constructivos tanto física como químicamente e inciden de diferente manera en su estructura interna haciendo una auténtica labor de demolición.

Escremento de aves, líquenes, la lluvia ácida, orín de los perros, la quema de combustibles fósiles, carbón, antracitas, derivados del petróleo, el polvo que arrastra el viento, el negro humo del desgaste de los neumáticos, las grasas, graffitis, la riqueza de gases derivados de azufre, el nitrógeno y el anhídrido carbónico que se produce en toda combustión, son algunos de los elementos que originan toda una agresión que modifica las estructuras moleculares de los elementos que contaminan.

Eliminar de la superficie las costras y de la red capilar las sales formadas por la contaminación, es vital para el edificio. El agua en alta presión se presenta en la mayoría de los casos como la mejor alternativa debido a que remueve completamente los materiales contaminantes de forma rápida sin dañar las superficies a tratar. Otras de las ventajas operativas se refiere a que es una herramienta regulable, pudiéndose efectuar desde la un simple lavado de una persiana o ventana hasta el retiro de corrosión y pinturas termoplásticas. Una completa inspección de la situación permite determinar la metodología de trabajo más adecuada en cada caso.


Hidrolimpiezas recomendadas:

 

• Fachadas

• Urbanizaciones, chalets, etc..

• Garajes, parkings

• Graffitis

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